Diócesis lanza nueva iniciativa de solidaridad católica

Iniciativa busca proveer caminos hacia el cuidado integral, desde la concepción hasta la muerte natural

Por Michele Jurich
La Voz Católica

Desde los púlpitos de la diócesis de Oakland, congregaciones católicas escucharon a comienzos de septiembre a sacerdotes y diáconos hablar sobre Catholics Care, una nueva iniciativa de atención y solidaridad.

El mensaje es claro: A los católicos nos importa el bienestar espiritual, físico y mental de todos.

Bajo los auspicios de la División de Matrimonio y Vida Familiar del Departamento de Evangelización y Catequesis de la diócesis, la iniciativa busca proveer caminos hacia el cuidado integral, desde la concepción hasta la muerte natural.

Los feligreses de todo el estado participarán en estos esfuerzos, guiados por la Conferencia Católica de California.

Localmente, los líderes de la iniciativa pondrán en marcha un sitio web que ofrece información adicional para quienes buscan y ofrecen esta clase de cuidado.

Desde abril, un comité de feligreses, muchos de ellos profesionales en el área de la salud, ha buscado maneras de ayudar a difundir el mensaje.

El esfuerzo es a través del espectro de la vida, incluyendo el cuidado físico, mental y espiritual para responder a la pregunta: ¿Cómo podemos acompañar mejor a las personas durante su paso por la vida?

El concepto de acompañamiento es crítico.

El reverendo Stephan Kappler, pastor de la parroquia de St. Jarlath, en Oakland, es también psicólogo del grupo de Psicología Kairos, en Oakland.

“Hay una tendencia en estos días a actuar como si no hubiera espacio para la fragilidad humana, el sufrimiento humano y el dolor que viene con él”, dijo. “Actuamos como si eso puede ser totalmente controlado y eliminado de nuestras vidas; eso no es verdad.”

Puerta ancha y estrecha

El sacerdote sugirió pensar en la puerta ancha y la puerta estrecha.

“La puerta estrecha en este sentido es acompañar a las personas a través de sus tiempos de angustia, de sus momentos de dolor, de sufrimiento, para asegurarnos de que la gente está acompañada por seres queridos, recibiendo compasión, todo el cuidado, disponible especialmente sabiendo que Dios los ama y está con ellos en cada paso del camino”, dijo el padre Kappler.

Esa es la esencia católica, aseguró el sacerdote. “Esa es la atención católica compasiva; nos acompañamos en momentos difíciles de dolor y pérdida. Es poder acompañar a la gente en sus peores días y estar allí con compasión, sin juzgarlos. No con soluciones fáciles, a veces ni siquiera sabiendo qué decir o qué hacer. Todo lo que se necesita es estar ahí”.

Entre los que están allí para otros es el ministerio de Sanación del Corazón en la parroquia de San Buenaventura, en Concord, donde hay de 80 a 90 funerales al año. El ministerio ofrece dos veces al año sesiones de seis semanas, y una nocturna.

“Hemos tenido hasta 15 o 20 asistentes”, dijo Dick Collyer, quien participa en el ministerio de auxilio a los que sufren.

“Las mujeres superan en número a los hombres, 10 a 1. Si los hombres vienen, es con su su cónyuge. No vienen solos”, dijo. “Tienes todo un grupo que está sufriendo.”

El aumento de casos de enfermedad mental ha abierto muchas discusiones sobre temas de la vida, comprobando que no solo aqueja a la gente mayor.

Hallazgos y oportunidades

En la búsqueda, de recursos en los condados de Alameda y Contra Costa se han encontrado servicios muy valiosos.

“Descubrimos a los Compañeros Ignacianos durante el año de Misericordia”, dijo Mimi Streett, quien está dirigiendo la iniciativa. Los compañeros , que se reúnen en la Escuela Jesuita de Teología de la Universidad de Santa Clara en Berkeley, trabajan con personas marginadas.

Aunque el cuidado de los católicos alcanza a través de todas las fases de la vida, hay una preocupación especial por aquellos que se enfrentan al final de la vida.

“Los propios cuidadores, ya sean familiares o profesionales, realmente necesitan apoyo”, dijo Streett.

Otra área de mejoramiento, a nivel estatal, es la de capellán del hospital. Una diócesis ofrece un número gratuito para que un sacerdote llegue en momentos de necesidad. La diócesis de Oakland ofrece el ministerio hospitalario en 30 hospitales y proveedores de atención médica.