¿Mujeres al diaconado? Un panel local consideró el tema

El obispo de Reno Randolph Calvo y Sor Gloria Marie Jones, OP, responden a las preguntas de la audiencia durante el panel referido a la posibilidad que las mujeres sean diáconos en la Iglesia Católica. Foto: Michele Jurich

El obispo de Reno Randolph Calvo y Sor Gloria Marie Jones, OP, responden a las preguntas de la audiencia durante el panel referido a la posibilidad que las mujeres sean diáconos en la Iglesia Católica. Foto: Michele Jurich

Por Michele Jurich
El Heraldo Católico

Hace un año, cuando la Unión Internacional de Superiores Religiosos le preguntó si estaba dispuesto a establecer una comisión oficial para estudiar el tema de las mujeres como diáconos, el papa Francisco dijo que sí, y agregó que “para la Iglesia, es útil aclarar esa cuestión”. Se mostró totalmente de acuerdo, tanto que designó enseguida a un panel de seis mujeres y siete hombres para trabajar en el tema.

Aquí en la diócesis, el 8 de abril se llevó a cabo una presentación denominada “¿Mujeres diáconos? – Diálogo” en el convento de Fremont donde reside la superiora de las Hermanas Dominicas de la Misión San José.

El obispo de Reno, Randolph Calvo, y las dominicas Mary Peter Traviss y Gloria Marie Jones encabezaron la presentación, ofrecida a un grupo de 80 religiosas y laicas más algunos hombres.

Calvo centró su plática en un tema específico que denominó “Mujeres diáconos: lo que el pasado puede significar hoy”. Según dijo, su experiencia en el tema es de aproximadamente 20 años.

De hecho en 1995, quien es ahora pastor en Nevada era presidente de la Sociedad Estadounidense de Derecho Canónico; y en esa capacidad envió al entonces Cardenal Ratzinger -luego Benedicto XVI- las conclusiones de un comité ad-hoc sobre “Implicaciones canónicas del ordenar a mujeres al diaconado permanente”.

Se sabe, dijo Calvo, que muchas comisiones estudiaron el tema, pero las conclusiones no han sido publicadas. Como especialista en el derecho canónico, al obispo de Reno le interesa sobremanera “la estructura de la Iglesia”.

La plática de Calvo estuvo basada en el trabajo de historiadores y de académicos de las Escrituras, aquéllos que hacen notar la presencia de mujeres diáconos en la Iglesia primitiva.

Y más allá de la historia, dijo el obispo, las posibilidades son interesantes. “Hoy, debemos preguntarnos por qué el Espíritu Santo nos pide considerar este tema en este momento particular”.

Sor Gloria Marie, que fue superiora de la Orden hasta el pasado otoño, estuvo presente en el salón de audiencias Pablo VI del Vaticano cuando el papa Francisco les dijo a unos 900 superiores que estaba dispuesto a nombrar una comisión para estudiar el tema.

La cuestión de nombrar como diáconos a las mujeres, dijo la hermana Gloria Marie, es “mucho más importante que darle más poder o estatus a la mujer, como mucha gente puede pensar”.

“No es sólo la historia, sino nuestra responsabilidad como Iglesia de ser fieles a la misión que Jesús nos legó”, dijo la religiosa.

Ella también trajo a la discusión su experiencia como hija de un diácono permanente y el “haber sido testigo de la participación fiel y de todo corazón de mi madre” en la preparación de la ordenación de su padre.

“Fue claramente un compromiso requerido y compartido”, dijo.

El compromiso no terminó con la ordenación.

“Se trataba de un ministerio compartido, aunque uno estaba ordenado y el otro no”, dijo.

La cuestión de las mujeres diáconos “sigue abierta”, dijo el obispo Calvo.

“La ordenación al diaconado no es al sacerdocio”, dijo, “sino al ministerio del servicio”.

Así como el papel de los hombres diáconos ha cambiado a través de los años, el rol de las mujeres diáconos no debe limitarse a lo que ha sido históricamente.

“Ordenar mujeres al diaconado traería una cierta consistencia a la práctica dentro de la Iglesia”, dijo el obispo Calvo. “No estamos haciendo algo que es completamente extraordinario o nuevo”.

Este tipo de cambio, dijo, “traería los dones de las mujeres al ministerio”. También requeriría “un cambio de actitud y expectativas”, dijo.

“Pero este cambio estaría basado en las raíces de nuestra fe, que se encuentran en los orígenes de la Iglesia, establecidos en el contexto del papel de las mujeres en la sociedad hoy en día”, dijo.

¿Qué puede significar el pasado hoy en día?, preguntó en conclusión.

“Significa que esto es posible, en mi opinión”, dijo el obispo Calvo.