Honran en Catedral al Beato Romero en el aniversario de su asesinato

La salvadoreña María Romero se emocionó hasta las lágrimas y le prometió al Beato que visitaría su tumba, después de la Misa en la Catedral. Foto: Raúl Ayrala

La salvadoreña María Romero se emocionó hasta las lágrimas y le prometió al Beato que visitaría su tumba, después de la Misa en la Catedral. Foto: Raúl Ayrala

Por Raúl Ayrala
El Heraldo Católico

La conmemoración en la Catedral de Oakland del aniversario número 37 de la muerte del Beato salvadoreño Óscar Arnulfo Romero atrajo a una entusiasta multitud el viernes 24 de marzo.

Al cierre de esta edición el Vaticano no había anunciado la fecha para la canonización.  Romero fue asesinado por un francotirador el 24 de marzo de 1980, mientras celebraba Misa en la capilla de un hospital en San Salvador, un día después de pedir al gobierno nacional que no se violaran los derechos humanos de la población salvadoreña. Actualmente se estudia un presunto milagro atribuido a su intercesión.

Panel y Eucaristía

La celebración en la Catedral comenzó con un panel encabezado por el padre Luis Alexander López, nacido en El Salvador, quien habló sobre la vida del arzobispo de San Salvador entre 1977 y 1980.

Se mostraron fotos de Monseñor Romero antes de comenzar la Misa, a la que asistieron aproximadamente 150 personas.

Concelebraron el obispo Michael C. Barber, S.J.; los sacerdotes López y David Mendoza-Vela, párroco de San Juan Bautista, en San Lorenzo-Hayward y también oriundo de El Salvador, además de otros sacerdotes de la diócesis de Oakland.

Como lo hizo en otras oportunidades, el obispo permaneció en la entrada de la Catedral y bendijo a quienes se lo solicitaron, intercambiando palabras con algunos fieles a través de un traductor voluntario.

A un costado del altar otros fieles se acercaban a una imagen del Beato traída por el padre Luis López.

María Romero (sin relación con el Beato) de 66 años, con un velo rojo que cubría su cabeza, se emocionó hasta las lágrimas frente al cuadro de Monseñor, y le prometió “que iría a visitar su tumba” ubicada en la Catedral de San Salvador.

La señora Romero, que vive en Oakland, llegó a Estados Unidos en 2005.

Una recepción con pupusas y música tradicional fue ofrecida después de la Misa en el salón parroquial de la Catedral Cristo, La Luz. Amenizó la Marimba de Erwin González, y el Grupo Maíz, compuesto por mujeres, bailó algunas danzas tradicionales como Las Comaleras y El Carbonero, considerada el “segundo himno” de El Salvador.

Sentir con la Iglesia

El padre David Mendoza-Vela dijo a El Heraldo Católico que la celebración fue planeada junto al Ministerio Latino diocesano, el padre López y la organización de El Obrero Católico (Catholic Worker) de Oakland.

“Lo que más me impresionó acerca de la homilía del obispo hoy es que se refirió a la frase que está escrita en la tumba del Beato: ‘Sentir con la Iglesia’ ”, dijo el padre Mendoza-Vela.

Mendoza-Vela admitió que por muchos años no se le había prestado la debida atención a esa frase.

“Ahora que él es Beato, nos damos cuenta de la gran importancia que tiene, porque refleja la experiencia del obispo-mártir, cercano a los más humildes, y de su sentimiento para con la iglesia, de absoluta fidelidad al Santo Padre, al Magisterio y a su propia conciencia”, dijo el sacerdote.

Héctor Medina, coordinador del Ministerio Hispano, recordó que en años anteriores el evento se había realizado “en pequeño” en la sede del Catholic Worker, en Oakland, una casa ubicada en el boulevard Internacional.

Con la ayuda de los sacerdotes salvadoreños y el obispo Barber, dijo Medina, “tenemos la esperanza de que esto se repita en los próximos años…Creo que en ese sentido el Espíritu Santo nos está ayudando”, concluyó.

Alberto Pacciorini de The Catholic Voice, contribuyó a la redacción de este artículo.