Cierre de cinco primarias diocesanas: Informan a las familias afectadas

Por Carrie McClish
Catholic Voice

Cuatro días después de enterarse que la escuela de sus hijos sería cerrada, familias de los estudiantes de la primaria San Martín de Porres de Oakland -SMdP- fueron convocadas a una junta para ser informadas de qué había sucedido, por qué, y cuál sería el futuro de la escuela regional diocesana (SMdP es el resultado de la consolidación, de tres colegios de las parroquias de Santa Columba, Sagrado Corazón y San Patricio).

“Saber que este plantel va a ser cerrado nos causa inmenso dolor”, dijo el padre Aidan McAleenan, párroco de Santa Columba, en   Oakland, a decenas de familias que asistieron a la reunión en la parroquia del Sagrado Corazón, adyacente al colegio.

El sacerdote explicó a los presentes que los administradores de la escuela y su mesa directiva trabajaron diligentemente para mantenerla funcionando, pese a la delicada situación financiera y al descenso en el enrolamiento de estudiantes.

Esfuerzos 

Haciendo notar que la directiva de la escuela luchó por más de un año para asegurar que el plantel recuperase su sostenibilidad a largo plazo, el padre McAleenan dijo que el grupo elaboró una propuesta basada en la creación de una cadena de escuelas católicas con otros colegios que tuvieran problemas similares.

En noviembre pasado y en un esfuerzo de último momento, la mesa directiva de San Martín envió una carta al obispo y al superintendente interino de escuelas diocesanas, padre Larry Young, en la que detallaban la propuesta: esperaban mantener a flote la supervivencia de la casa de estudios.

Pero “la dura realidad es que ni siquiera podíamos pagar nuestras deudas”, admitió el cura McAleenan mientras se le quebraba la voz.

Duelo

“Estamos de duelo”, afirmó la presidenta de la directiva, Hollis Pierce-Jenkins, y recordó a las familias que pese a las dificultades económicas, los estudiantes siempre se destacaron en el marco de un programa académico exigente y completo.

En el encuentro, se informó a las familias acerca de las escuelas cercanas (católicas, públicas y “charter”) a las que podían transferirse los estudiantes de SMdP.

Latinos

32% del alumnado es latino en San Martín de Porres, la primera minoría frente a un 63 por ciento de estudiantes afroestadounidenses. El 5% restante es de diversas etnias. La mitad de los alumnos son católicos; la otra mitad “son miembros de otras comunidades de fe y participan activamente en sus iglesias”, según información de la propia escuela.

La señora Angélica Fonseca, madre de un estudiante de San Martín, opinó que escuelas como ésta siguen siendo una opción económica y asequible para muchos miembros de la comunidad.

“Se enseñan valores positivos, se les recalcan valores morales, como el respecto y el amor por el prójimo”, aseguró.

Verónica Walker, que vive frente a la escuela, decía por su parte que conoce a San Martín de Porres de toda la vida, que el colegio ya estaba allí antes que ella naciera, y que la comunidad del norte de Oakland tiene mucho cariño por el establecimiento. “Mi preocupación es, qué van a poner allí una vez que la escuela se cierre”.

Historia 

La escuela de San Martín de Porres (Saint Martin de Porres Regional School) se fundó en 1997 al consolidarse tres colegios parroquiales de Oakland. En el campus de Sagrado Corazón se encuentran los primeros grados, desde ‘kindergarten’ o jardín de infantes hasta quinto y en San Patricio están las clases de los grados sexto a octavo.

Por decisión de la diócesis, cuatro escuelas primarias más cerrarán sus puertas: San Lorenzo O’Toole y San Jarlath, en Oakland; Nuestra Señora del Rosario, en Union City, y San Jerónimo, en El Cerrito.

Raul Ayrala contribuyó a este artículo.