Feligreses católicos se solidarizan con víctimas de incendio en bodega de Fruitvale

El padre Jason Landeza respaldó espiritualmente al personal de emergencia y rescate durante y después del incendio. Cortesía

El padre Jason
Landeza respaldó espiritualmente al personal de emergencia y rescate durante y después del incendio. Cortesía

Redacción de
El Heraldo Católico

La comunidad católica del este de la Bahía se unió a la ciudad de Oakland en el duelo por las víctimas del incendio ocurrido el 2 de diciembre en la bodega Ghost Ship, en el vecindario de Fruitvale.

Hasta mediados de diciembre, se habían recuperado 36 cadáveres tras el siniestro de ese viernes. Aunque la bodega no tenía habilitación municipal como vivienda o espacio cultural, vivían allí varios artistas, y en esa noche se desarrollaba en el lugar una fiesta de música electrónica.

Todas las Misas del fin de semana en la Catedral Cristo, La Luz, comenzaron con un minuto de silencio en recordación de las víctimas del incendio, dijo el rector de la catedral, padre James Matthews.

También durante el fin de semana, los administradores de la escuela preparatoria de Saint Elizabeth, a pocas cuadras del siniestro, se comunicaron con todos sus estudiantes para saber si se encontraban bien: afortunadamente, así fue.

El lunes siguiente, se informó a los alumnos que la escuela les ofrecía apoyo psicológico, aunque pese a la proximidad geográfica con la bodega Ghost Ship, ninguno conocía a las víctimas del incendio.

Pero funcionarios escolares comprobaron el espíritu solidario y de servicio de los estudiantes.

“La mayoría de nuestros estudiantes quería ayudar”, dijo la consejera Betty Uribe. Estaban preocupados por la gente que esperaba saber acerca de su familia o amigos en el centro de asistencia ubicado en el vecindario de la escuela.

Servicios sociales

Las primeras llamadas al servicio de respuesta a las crisis de Caridades Católicas del este de la Bahía -CCEB- fueron de parte del Distrito escolar unificado de Oakland (ya que una escuela había perdido a un maestro en el incendio) y de gente a la que CCEB ayudó en el pasado y que deseaba referir a amigos que necesitaban una mano. Esto lo dijo la directora de comunicaciones de CCEB, Mary Kuhn.

De acuerdo con Kuhn, CCEB pidió a las parroquias cercanas al lugar del siniestro que dijeran qué necesitaban para ayudar a la gente que podría acercarse a solicitar asistencia.

Antes de una vigilia nocturna que tuvo lugar en el lago Merritt el 5 de diciembre, unas 20 personas fueron a orar y reflexionar a la catedral, solas o en pequeños grupos.

Al cierre de esta edición, la Catedral preparaba un servicio de oración ecuménico para pedir por las víctimas y por los socorristas, dijo el padre Matthews, rector de Cristo, La Luz. La fecha se anunciará en la página web de nuestra publicación hermana, The Catholic Voice, www.catholicvoiceoakland.org, y en Facebook/TheCatholicVoice (en inglés).

Después de los días pasados en la cercanía de Ghost Ship, con las familias afectadas, se le pidió al padre Jason Landeza, capellán de la Policía y los Bomberos de Oakland, y quien acompaño fisica y espiritualmente a los equipos de respuesta y rescate, que contara su experiencia. El sacerdote dijo aconsejó que “siempre le hagas saber a quienes amas y te importan, que los amas y que te importan”.