Abre sus puertas clínica legal en la Catedral

El Obispo Barber encomendó la nueva clínica legal a la protección de la Virgen. Foto: Albert Pacciorini

El Obispo Barber encomendó la nueva clínica legal a la protección de la Virgen. Foto: Albert Pacciorini

Asistencia legal gratuita para quienes la necesiten

Por Michele Jurich
El Heraldo Católico

“Que no tengas para contratar a un abogado que te defienda, no significa que no cuentas para nada”.

Esa es la mentalidad de la “Clínica legal Papa Francisco” que abrió sus puertas en la diócesis de Oakland: así lo dijo el obispo Michael C. Barber, S.J., durante una Misa el pasado 4 de junio en la Catedral Cristo, La Luz. En la celebración participaron benefactores de la clínica legal y abogados que van a trabajar de manera voluntaria.

“Gracias a la desinteresada contribución de los Caballeros de Malta, la gente podrá venir a esta clínica y obtener asesoría legal gratuita”, dijo Barber.

La Misa comenzó con los Caballeros de Colón engalanando en los flancos a la procesión liderada por los Caballeros de Malta.

El obispo agradeció a los Caballeros de Malta por gestionar la operación de la clínica médica gratuita que funciona en el complejo de la Catedral desde hace ocho años. Al finalizar la Misa, Barber entregó a Antonio Sánchez-Corea, Caballero de Malta, la Medalla Diocesana al Mérito, el máximo honor que entrega la diócesis de Oakland.

“Alguien que ya se curó de sus dolencias del cuerpo, nada más tiene que caminar hacia la Catedral y curarse de las dolencias del alma”, dijo el obispo en su homilía, refiriéndose a la clínica de Malta y al nuevo centro legal. “Toda esta ayuda se brinda en el nombre de Jesucristo”, recalcó el pastor.

Bendición y apertura

Después de la Eucaristía, los fieles fueron hacia la esquina de las calles 21 y Harrison. En la puerta de entrada a la clínica legal, se destacaba un cartel recién pintado con las palabras “Clínica Legal Papa Francisco”.

El obispo bendijo la clínica, cortó la cinta ceremonial junto a Sánchez-Corea, y abrió por primera vez la puerta del lugar, listo para recibir a sus primeros clientes.

Los profesionales que dedicarán parte de su tiempo y su talento a la clínica trabajarán ocho horas por semana. Tienen a su disposición dos teléfonos, uno de los cuales ya estaba sonando ese primer día.

La clínica funcionará los martes y los jueves de 10 de la mañana a 2 de la tarde, con cita previa. Está previsto que algunos de los clientes serán derivados a las oficinas de otros abogados que proveen consultas sin cargo.

Entre los abogados que participaron en la Misa y posterior recepción estaba Verónica Guinto, cuya práctica en Oakland se especializa en inmigración, y quien considera que el trabajo voluntario es una parte importante de su vida personal y profesional.

“Conozco muy bien la necesidad de contar con servicios legales en la comunidad”, dice Guinto, graduada de la escuela de derecho de la Universidad de California – Davis.

Elizabeth Ezekwen afirma que su pasión y ministerio han sido siempre la inmigración. La abogada tiene su bufete en Livermore y ella será una de las voluntarias de la clínica legal.

“Es una bendición para la iglesia católica el tener un lugar de estas características” donde la gente podrá recibir la ayuda que necesita, afirma la abogada.

La clínica ofrecerá mediación, reconciliación y resolución de los casos, pero no representará a clientes ante la corte.