Santa Catalina de Siena: aprendiendo a crecer

El domingo 8 de mayo fue de Primeras Comuniones latinas en Santa Catalina de Siena. Foto: Raúl Ayrala

El domingo 8 de mayo fue de Primeras Comuniones latinas en Santa Catalina de Siena. Foto: Raúl Ayrala

Parroquia de Martínez quiere “ir por más”


Por Raúl Ayrala
El Heraldo Católico

Dos bellas razones para celebrar había el domingo 8 de mayo en Santa Catalina de Siena, en Martínez. Una era el Día de las Madres, y la otra que ocho chiquitos latinos de la comunidad hacían la Primera Comunión.

Las mamás recibieron claveles al finalizar la Misa y los pequeños se llevaron el aplauso y diplomas de manos del padre Sean Murray, quien ofició la Misa en español.

Carolina Bruno dirigía el coro integrado por adultos y niños y espontáneamente fue maestra de ceremonias. Como regalo especial hizo que los ocho chiquillos —algunos vestidos de blanco inmaculado y otros de negro formal — interpretaran una canción.

Bruno, una chilena que participa activamente en la parroquia desde hace cinco años, explicó que el primer domingo de cada mes los niños se encargan de la liturgia que ella les ayuda a preparar.

“Cuando llegué [la mayoría de los parroquianos] no sabían acerca de los tiempos litúrgicos”, recuerda Bruno, “así que hubo que preparar a la gente, por ejemplo para que empezara a comprar los libros de música correspondientes”.

De acuerdo con Carolina, que lidera el ministerio musical hispano, se convoca a los padres para que inviten a sus hijos a integrar los coros.

“Los chicos son muy cálidos y quieren seguir adelante”, destaca. “Nadie está de manera permanente en ningún lugar, pero ellos son los que van a ir quedando…de aquí tienen que salir lectores, tienen que salir los que van a ayudar en Misa”.

Dirección espiritual

Santa Catalina tiene un párroco de origen hispano, el padre Clarence Zamora, que habla el idioma porque viene de una de aquéllas antiguas familias españolas que se establecieron hace siglos en el estado de Nuevo México.

El padre Clarence quiere que los fieles no lo vean como “el cura que habla español y que nos atiende”. Por lo contrario, como pasa en muchas parroquias multiculturales, el enfoque es que los grupos étnicos se integren y se sientan cómodos con uno y otro sacerdote. El padre Sean Murray está retirado y en residencia en Saint Catherine’s, pero se mantiene activo y por lo que pudo comprobar este periódico, es querido y respetado por los hispanos.

“Todos somos seres humanos e hijos de Dios;eso es lo que les digo a los ‘gringos’”, continúa Zamora. “No acepto que, cuando se refieren a los hispanos, digan ‘ellos están haciendo tal cosa o tal otra’, dice con firmeza el párroco.

Para el padre Clarence “ellos” no existe cuando se refieren a la comunidad latina.

El padre Zamora contó que se hizo cargo de Saint Catherine’s hace tres años y que entre los retos están hacer que los hispanos se organicen mejor, trabajen con mayor unidad, y que se ‘hagan cargo’ de su parroquia. La presencia de otras comunidades parroquiales cercanas con mayor peso latino hace que muchas familias de Martínez viajen a ciudades vecinas para participar en Misas y actividades según su conveniencia (Santa Catalina tiene una sola Eucaristía en español, los domingos a las 12:30 p.m.).

Respuesta a desafíos

“Vienen y me dicen: ‘Quiero que mi hijo reciba catequesis en español. Pero la realidad es que los chicos, ¡pues no lo hablan!” explica el padre.

“Les digo que para que tengamos quien nos ayude en nuestro idioma, por qué no alientan a sus hijos a que sean parte de la Iglesia… pero ahí ya no les gusta mucho”, se ríe el padre Zamora.

El padre invita a los feligreses anglosajones a integrarse también, para que comprueben la vitalidad y asistencia a las Misas Latinas. El párroco dice que la base de su trabajo pastoral es el respeto: “¡Qué importa si los niños gritan o corren! Esa es nuestra manera de hacer las cosas, de adorar. Tenemos que ser tolerantes, respetar y celebrar nuestras diferencias”.

Otro trabajador incansable de Santa Catalina es el diácono David Holland, que acompañó al padre Murray en las Comuniones. Habla con mucho cariño de la comunidad hispana, y se enorgullece contando que son varios los ministerios en los que participan los latinoamericanos: se lleva la Comunión a los enfermos, está la Sociedad Guadalupana, los coros, el grupo de María Auxiliadora. Carolina Bruno, el padre Zamora y el diácono coinciden en la necesidad de un ministerio para los jóvenes latinos.